Quantcast

Carrera de 30,000 kms por el medio ambiente

De laprensa.com.ni, Wilder Pérez R. Dice el dicho que la fe mueve montañas. Con Henry Sánchez Pardo la situación es distinta. Él es el que se mueve por fe. De niño corría descalzo en honor de la Virgen de Las Lajas, en Ipiales, su pueblo natal. Hoy corre sin zapatos desde la Patagonia, el extremo sur de América, hasta Alaska, el límite norteoeste del continente.

Recorrer descalzo una distancia de 30 mil kilómetros ya es mucho, especialmente si se toma en cuenta las temperaturas que debe soportar a lo largo del camino. Lo más curioso es que nunca avanza solo.

Al estilo de Forrest Gump (la película protoganizada por Tom Hanks) Sánchez —de origen colombiano— “levanta” gente por donde pasa. Pero las personas no se limitan a acompañarlo en su carrera. Hacen más que eso. Continuar leyendo →

  • Share/Bookmark

Una advertencia detrás del mensaje

El huracán Danielle es el cuarto ciclón de la temporada en el Océano Atlántico. Ahí mismo se formó la séptima depresión tropical hace pocas horas. Una zona de disturbios atmosféricos está presente en el Golfo de México, podría evolucionar a tormenta. Nos aproximamos a los meses más huracanados del año.

Los últimos pronósticos de la NASA (Agencia Nacional del Espacio y la Aeronáutica, de Estados Unidos) indican que la temporada de huracanes de este año podría terminar con 14 a 20 tormentas nombradas o ciclones, de los que ocho o 12 serían huracanes, y cuatro o seis de ellos alcanzarían la clasificación de intensos. Continuar leyendo →

  • Share/Bookmark

Determinados a sobrevivir

V Entrega y última. Si el ser humano se reinventa con la crisis, los pobladores de Las Canoas dieron muestras de cómo enfrentar los nuevos retos del cambio climático, agravados por la mala administración del recurso agua.

Ernesto Orozco ahora tiene huevos fértiles gracias a María del Carmen Valle. Secundino Ramírez está criando con la ayudita de Orozco, y Santos Treminio recuperó la sonrisa al ver los resultados de unirse por una sola causa: tener el corazón contento.

María del Carmen Valle no necesitó tocarle los huevos a Orozco, simplemente le dijo que, para que fueran productivos, había que meterlos hasta siete veces al día, en agua. Continuar leyendo →

  • Share/Bookmark

Sufre la naturaleza, sufre la gente

IV Entrega. Poco ganado quedó desde la última sequía en Las Canoas, hace tres meses. Los sobrevivientes aún muestran las costillas. El lago artificial se recupera, pero sus aguas todavía son intragables. Basura flotando en las orillas, peces casi alevines sacados el fondo, troncos dispersos, tucos de leña en venta junto a la carretera, y el sonido seco, a veces chispeante, de un machete a lo lejos, dan una idea de la situación ambiental de este lugar.

La gente de Las Canoas no vendía leña, pero éste se convirtió en su principal rubro de “exportación” desde que su economía colapsó, gracias a la sequía más fuerte registrada en el país, y al manejo de la represa, que hizo colapsar el lago. Continuar leyendo →

  • Share/Bookmark

Jugando con agua

III Entrega. Para una comunidad como Las Canoas, jugar con agua es peor que jugar con fuego. El fuego quema, destruye, se apaga, y el culpable termina lamentándolo. El agua fluye, se va, mata lentamente, y el culpable puede repetir la dosis.

Eso es lo que sienten los habitantes de Las Canoas, cada vez que ven que la represa del mismo nombre más seca de lo debido.

De cómo esto atenta contra sus vidas ya hablamos. Pero los pobladores no creen que sus males tengan como responsable al mismísimo Dios. Ni siquiera culpan al diablo, sino a la alcaldía de Teustepe, municipio donde se ubica la represa Las Canoas, donde se creó el segundo lago artificial más grande del país, del tamaño de una isla pequeña en el Mar Caribe. Continuar leyendo →

  • Share/Bookmark

Alteración del clima trajo una plaga tras otra

II Entrega. Los habitantes de Las Canoas, en Teustepe, Boaco, no necesitan ser egipcios, ni retar a Dios, para sufrir una plaga tras otra, como producto de las cosas que ocurren en el cielo.

Las sequías cada vez más frecuentes, hicieron que esta población, calculada en unas ocho mil personas, viera cómo se quedaba sin agua para beber primero, sin agua para bañarse después, sin agua para lavar la ropa, y finalmente sin agua para regar sus cultivos. Continuar leyendo →

  • Share/Bookmark

Especial. Bella Vista: Divididos por la política, unidos por el agua


Especial. Las Canoas: El cambio climático les transformó la vida