Cae el año, como cae la tarde,
se festeja tu cumpleaños mi querido Niño Dios.
Suenan pitos y tambores, cohetes y triquitraques,
celebrando la navidad, celebrándote a vos.
Veo el nacimiento y en él te veo yo,
chelito y rosadito, arropadito y con calor,
pero hay algo que no encaja.
- ¿Qué será? – Me pregunta Melchor.
Son los niños de mi tierra,
los que no son cheles como vos
los que tienen hambre y no juguetes,
esos que necesitan educación.
Esas niñas que deambulan
pidiendo pan untado con amor,
y aunque sea una sonrisa acompañada de ilusión.
He visto el desfile de Macy’s en New York,
también Hollywood con sus luces de neón,
pero más que ver, siento, a los inditos de Monimbó,
a los que viven en La Chureca,
esos que no tienen Oro, Incienso, o Mirra como tenés vos.
Una cosa no entiendo yo,
¿por qué te ponen blanquito y bien peinado?
¿por qué no con el pelo negro y amurrucado? a lo cual estamos acostumbrados en esta tierra del Señor.
- Es que preferimos lo importado – Me dice en voz baja Santa Klós,
- ¡Mirá quien habla !– le riposto. No me contestó.
Te voy a decir lo que en esta navidad quiero,
aunque luego digás que estoy soñando.
Quiero en mi Patria niños sonrientes, y no llorando.
Quiero chavalos con estómagos llenos,
- y no de lombrices-,
Quiero niñas, no meretrices.
Quiero al niño en la escuela y a la escuela en él.
Lo quiero allÃ, estudiando.
No te preocupés, ya estoy terminando …
Solo un último favor te pido. Hacete un milagrito
como el que hicistes en el desierto,
(aquel truco de los pescados),
o como cuando revivistes a Lázaro, el muerto.
Sabiendo que pido cosas que a vos no debiera,
quiero fuerza y conciencia
para admitirnos nosotros mismos
que si de hambre se muere un niño,
es por ausencia de cariño, y de la sociedad la indiferencia.


Muy lindo….pero deja pensando qué hemos hechos por esos niños, ¿qué podemos aportar para hacerles la vida un poco mas fácil?…..para protejerlos,,para educarlos….tenemos mucho que dar…pero ¿cuándo?….