Quantcast
// está leyendo...

Opinión

Hagamos oposición

Reproducir

Durante las dos últimas semanas, los tres principales partidos de oposición parecen estar siguiendo el consejo de Lord Randolph Churchill, padre del ex Primer Ministro inglés Winston Churchill, a quien se le atribuye haber expresado que “el deber de la oposición es oponerse“.

Estos parecen finalmente despertar del letargo al que estaban sumergidos desde que Daniel Ortega asumió la presidencia; quizás decididos a dar el golpe de timón que las mayorías piden, sacudiéndole las castañuelas al presidente.

A inicios de esta semana, el Partido Conservador despuntó con una generosa manifestación ante las oficinas del Consejo Supremo Electoral demandando que no se suspenda la personería jurídica. Un par de días más tarde, Eduardo Montealegre emplazó al presidente a utilizar los servicios de una agencia de auditores para deslindar responsabilidades y proponiendo que dependiendo de los resultados, Montealegre terminaría desfilando en las tarimas de la Cárcel Modelo o Daniel Ortega sería obligado a renunciar a la presidencia y regresar los enseres domésticos que pertenecen a la oficina ejecutiva y que por ahora adornan su casa.

Por el MRS, apenas ayer se anunció que la ex comandante Dora María Téllez iniciaba una huelga de hambre también protestando por las acciones del CSE contra ese partido y levantando el puño contra la mala conducción de los asuntos de la nación por parte de los administradores de Daniel Ortega.

250x250_1176681682_ortega-y-alemanii.jpg

Es generalizada la opinión de que es tiempo que los partidos políticos opositores al frentismo (excluyendo a la cúpula del PLC, pues estos insisten en mantener la sociedad con Ortega), decidan hacer acto de presencia y demostrar beligerancia. Lo malo consiste en que ya nos estamos acostumbrando a ver estas camiseadas que ponen en alerta a la población, solamente para terminar en una burda amenaza de intentar aplicar la ley o la Constitución.

La acción de Montealegre de poner su libertad a la orden en caso de que la revisión por parte de una agencia independiente demostrara que él tuvo culpabilidad en el caso de los CENIs, le sube la parada a Ortega quien por varios meses ha lanzado una campaña difamatoria con el líder liberal. Es por eso que de manera inmediata los apologistas de nómina efeselenistas saltaron de sus sillones descalificando la oferta de Eduardo.

Si el ciudadano Ortega le pagara a los nicaragüenses el monto que reclama por los CENIs, en concepto de los daños causados durante su primer período, todavía nos quedaría debiendo una eternidad. Esto es sin contar las cuarenta mil denuncias por abusos a los derechos humanos presentadas contra él y contra varios de los que ahora son “asesores” y “consultores”, pero que no salen a las calles por el temor de que les de en la cara la luz de la verdad y la justicia.

Queda claro que los que una vez se disfrazaron de sandinistas, no están dipuestos a poner en peligro el resto de su período presidencial. Seguramente aducen entre sí, que todavía tienen tres años más para esquilmar a la nación.

En una ocasión, en la oficina de Eduardo, le comenté la necesidad de lanzarse a la calle y levantarle la voz al presidente. “No es necesario caer en el ‘vulgarismo’ que exhibe el Dr. Alemán..”- le dije- “pero sí, hay que demostrarle a Ortega que Nicaragua no es de su propiedad”. Parece que Eduardo comienza a hacer oposición y a levantarle la voz al tirano.

Resulta inaceptable que el presidente maneje el presupuesto paralelo de 520 millones de dólares que le otorga la ayuda venezolana sin rendir cuentas a la población. Es igualmente inadmisible que se pospongan las elecciones en parte de la costa caribe simplemente porque a los integrantes del pacto no les conviene.

pacto-fsla2thumbnail.png

¿Y los fondos que el INSS se ha permitido usar para financiar un proyecto del ejército en el cual serán beneficiados sólo militares?

Con los ejemplos anteriores, resulta incomprensible la falta de coordinación y cohesividad entre los movimientos antifrentistas. El pueblo demanda unidad. Nicaragua lo necesita.

Pero para mientras se consolida el agrupamiento esperado, vna mis respetos a los conservadores que no tiran la toalla frente a las amenazas del CSE, para Eduardo que insiste en mantener el liderazgo que  tiene pero le quieren negar, y mi solidaridad a Dora María Téllez, quien nos demuestra que desde su champa de plástico negro, se le puede quitar la calle a los déspotas.

Es hora de que la oposición se oponga.

resistencia-civil.jpg



Discusión

Sin comentarios para “Hagamos oposición”

Comentar

XHTML:Etiquetas permitidas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>