El acero de las armas, según Ortega
Hace unos dÃas, mientras don Daniel Ortega y su partido celebraban El repliegue, el primero se lució una vez más llamando a la guerra e incitando a la violencia contra la población, de la misma manera como lo hacÃa en sus discursos marciales durante los años 80.
En esta ocasión le ofreció al pueblo opositor de Nicaragua “levantar el acero de las armas o el olivo de la paz” Quizá para hacernos creer que ha leÃdo a DarÃo. Para él es fácil llamar a la guerra, asà como lo hizo a principios de la década perdida cuando instó a los nicaragüenses a matarnos entre nosotros mismos mientras él danzaba en la Casa de Gobierno.
Aseguró el Presidente que él y los suyos son “amantes de la paz”. Si, se nota a distancia que es un hombre lleno de amor y justicia. Tan asà que se embriagó llamando “hermano” al fallecido jefe de una organización terrorista que ha asesinado a miles de civiles colombianos, incluyendo a niños hijos de un conflicto alimentado con armas enviadas por él. O tal vez esté errado y debiera decir que esos hombres, mujeres y niños fueron “ajusticiados”.
En la misma perorata quiso confiscar a los mártires de la guerra contra la otra tiranÃa de la misma manera como ha pretendido confiscar las canciones de Carlos MejÃa Godoy. Seguramente es cómodo no tener que ver de cerca los cadaveres de esos jóvenes y luego hablar sobre ellos como si fueron broderes del barrio con los que jugó frontón o Cero escondido.
SerÃa interesante saber cuántos padres y madres de los miles de mártires que parió Nicaragua durante la lucha anti somocista, respaldan la polÃtica tiránica que ejerce el presidente contra la población en nuestro paÃs.
Siempre en la misma lÃnea, don Daniel también intenta adueñarse de la representación popular. Es asà que cada vez que puede se autodenomina defensor del pueblo. Esa ocasión no fue la excepción. Mientras habla se burla de los pobres y menos privilegiados. Se rÃe de los que habitan La chureca y el Jorge Dimitrov y se mofa de los campesinos que en los municipios y comarcas siguen con el estómago en cero.
Para coronar el evento, el señor Presidente, en su amenaza oficial dijo: “”Donde nos busquen nuestros enemigos ahà nos van a encontrar. Donde nos busquen los vende-patria ahà nos van a encontrar, donde nos busquen los traidores ahà nos van a encontrar, donde nos busquen los financiados por la embajada yanqui ahà nos van a encontrar…”
Habiendo reflexionado sobre lo que nos prometió el mandatario, trato de comprender porqué el Dr. Arnoldo Alemán ayer viernes 11 de julio, invitó a Ortega a un diálogo nacional sin condiciones y “sin una pistola en la sien”. Indudablemente que los que odiamos la guerra debemos dejar siempre abierta la puerta a la paz; pero eso de andar mendigando para que el Primer ciudadano se siente a platicar, es señal de baja auto estima.
Daniel Ortega ha demostrado que solamente acepta súbditos y que no está interesado en platicar a menos que sea él quien dicte el ritmo de la conversación.
Los nicaragüenses llevamos varios meses escuchando el repertorio de insultos y amenazas que esgrime el Presidente cada vez que lo sacan a tomar sol. Es pues casi certero que un dÃa de tantos las fuerzas vivas del paÃs le aceptaremos la invitación.
Excelentes sus comentarios y análisis. No es invocando aceros de guerra que vamos a reconstruir Nicaragua. No es proclamando el odio, resentimientos y lucha de clases que se va a domesticar a este sufrido pueblo. Ortega se equivocó nuevamente de ruta.
Adelante !!
Saludos
El gran problema polÃtico de Nicaragua que permitió el retorno de un polÃtico tan desfasado como Ortega fue la corrupción imperante en el gobierno de Arnoldo Alemán. La corrupción de lÃderes y de partidos polÃticos en América Latina explican el porqúe de lÃderes y presidentes como el señor Ortega y Hugo Chávez en Venezuela. Nicaragua tiene que poner la casa en orden comenzando con una renovación completa de la dirigencia de los principales partidos polÃticos del paÃs, saludos, cabal