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Opinión

Emulando a un mercenario

Altos comisonados de la Policia Nacional fueron condecorados conJusta indignación ha producido el conocer que el  Ministerio de Gobernación ha creado la Orden Renán Montero para condecorar a ciertos miembros de ese ente gubernamental. En realidad esto no hubiera despertado el enojo popular si la Orden en cuestión hubiese llevado el nombre de algún nicaragüense, aunque éste hubiera sido uno de los malandros del totalitarismo frentista que atacó a la población en la década de los años 80 ¿pero, un extranjero?

Renán Montero fue un individuo que por la naturaleza de su trabajo, siempre mantuvo un perfil bajo cuando vivió en Nicaragua. Su verdadero nombre fue Andrés Barahona López y su relación con nuestro país data desde el año 1959 cuando conoció a Carlos Fonseca Amador. En el 67 estuvo con Ernesto “El Ché” Guevara en Bolivia. Incluso, citan algunos personajes conocedores de las interioridades de la política cubana, que Montero “tuvo que ver” con que las autoridades bolivianas y la CIA fueran informados de la presencia y ubicación del argentino. Todo esto por instrucciones de Fidel Castro- a quien siempre sirvió con la abnegación de un perrito faldero- por asuntos de celos hacia “El Ché”.

Su relación con Nicaragua renace a mediados de la década de los años 70 cuando aparece en Costa Rica en misiones de apoyo al FSLN. Una vez derrocado Somoza, fue designado para actualizar lo que en tiempos de aquél otro tirano era la Oficina de Seguridad Nacional, bajo nuevo nombre: Dirección General de Seguridad del Estado. Al Cnel. Montero le fue concedida la nacionalidad nicaragüense para que operara con toda comodidad por sugerencia e insistencia del entonces Ministro del Interior, Tomás Borge, en común acuerdo con el mando cubano.

Al extranjero se le encargó la preparación de la sección de Inteligencia en el exterior o Dirección Quinta. La primera misión de envergadura que desarrolla ese organismo, en la que igualmente participó Lenín Cerna, fue la eliminación de Pablo Emilio Salazar “Cmdte. Bravo”, quien se encontraba en Honduras organizando lo que más tarde sería la “Contra”.

Como fundador de la DIGESE, Montero (o Moleón), como le decían sus allegados en Cuba, fue responsable directo de la captura, tortura y ejecución de cientos de nicaragüenses. El internacionalista en cuestión cuenta con la particularidad de haber dejado en la orfandad a centenares de niños e igual número de viudas.

Este pues, es el antivalor a quien el actual gobierno ha decidido emular generando semejante distinción.

Conociendo entonces, los parámetros que mantiene esta administración para reconocer los aportes que extranjeros ‘distinguidos” han hecho a Nicaragua, me veo obligado a pensar que próximamente veremos en el ya mencionado Ministerio, la creación de otra Mención del mismo carácter en memoria de Michael Echannis.

Para aquellos que no saben sobre la existencia de Echannis, éste fue un prominente miembro de la fuerzas especiales del ejército de Estados Unidos, también conocidos com Boinas Verdes. Gran conocedor y experto en artes marciales Hwa Rang Do, Echannis participó en el conflicto en Viet-Nam donde obtuvo la Medalla de Bronce por su “valor excepcional bajo fuego enemigo”.

echanis71En 1977, mientras trabajaba como Jefe de Instructores para una sección de la División de Operaciones e Inteligencia en Fort Bragg, Carolina del Norte, Echannis conoció a Anastasio Somoza Portocarrero mientras este tomaba un curso de especialización militar y quien contrató sus servicios, junto con otro soldado de igual calidad -amigo de Echannis- llamado Charles “Chuck” Sanders, para “asesorar”  a la Guardia Nacional de Nicaragua, teniendo participación especial en la creación y entrenamiento de la temida Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI).

Algunos aseguran que en dicho entrenamiento a los soldados se les inculcaba que ellos eran Tigres, y que estos se alimentan de la sangre del pueblo.

Aunque Echannis y Sanders no participaron en operaciones de inteligencia Per se, al nivel que lo hizo Montero, su involucramiento en los programas de Contrainsurgencia les hizo responsables de la vida y muerte de muchos pobladores de la zona norte de Nicaragua. Gran número de campesinos, inocentes en su mayoría, fueron torturados y ultimados por el simple hecho de estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado.

El mercenario murió en 1978 en un “accidente” de aviación en el que también perecieron Sanders y el Gral. Iván Alegrett. Los comentarios de la época aseguraban que el error de los estadounidenses fue haberse acercado mucho a Alegrett quien mantenía un fuerte roce con el dictador. En otras palabras: Pagaron los platos que otra persona había quebrado.

Como se puede ver no hay mucha diferencia en el Curriculum de ambos. En estos el común denominador es la violación a los derechos humanos de miles de nicaragüenses; algo que según los estandares morales de la administración de Daniel Ortega, es requisito para merecer reconocimiento de su gobierno.

En estas cosas todo es asunto de diccionario. Lo que unos llaman Mercenario; otros denominan Internacionalismo proletario.

Criminales los dos.

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