Los esfuerzos desesperados del orteguismo por hacer valer su poder al acosar a los medios de comunicación masiva independientes, hostigar a los intelectuales que desafÃan su autoritarismo, y aplicar una polÃtica de terrorismo de estado hacia comentaristas y analistas polÃticos que señalan el caracter fascista del esposo de doña Rosario, demuestran -paradójicamente- su debilidad.
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